Windows 11 prepara un clic derecho menos caótico: el Explorador será más rápido y personalizable

Tienes un archivo en el escritorio. Lo seleccionas. Clic derecho. Y ahí empieza la espera: la lista aparece, no porque sea rápida, sino porque Microsoft ha decidido que puede aparecer ya. Y aun así, a veces se congela. A veces parpadea. A veces, si tenías sincronizando archivos en la nube, el cambio de nombre simplemente no se aplica.
Microsoft acaba de compartir, a través del Windows Insider Blog del 17 de agosto de 2026, una oleada de mejoras para el Explorador de archivos de Windows 11 que atacan precisamente esos problemas. No son cambios cosméticos: son modificaciones que buscan que el Explorador lance más rápido, que los bloqueos y parpadeos disminuyan y, sobre todo, que el menú contextual vuelva a ser útil en lugar de un engorro.
Menos congelaciones y retrasos en el día a día
Lo primero que Microsoft ha hecho es perfilar las causas de los bloqueos y retrasos. El resultado es que ha eliminado decenas de posibles interrupciones en el Explorador. En la práctica, esto se traduce en:
- El Explorador se lanza ahora más rápido.
- Los renombrados de archivos ya no se interrumpen por la sincronización en segundo plano, un problema recurrente.
- Los cambios solo de mayúsculas o minúsculas en los nombres de archivo aparecen al momento.
- Hay menos congelaciones y parpadeos al navegar, seleccionar varios archivos o ver la vista de Inicio.
- La página de Inicio recuerda si las secciones estaban expandidas o colapsadas, para que puedas retomar donde lo dejaste.
También hay pequeñas mejoras de usabilidad que suman. El tamaño de los archivos se muestra ahora con las unidades adecuadas (KB, MB, GB), lo que lo hace más legible sin tener que abrir propiedades. El panel de detalles se ha reorganizado para que las propiedades del archivo sean más fáciles de encontrar.
La barra de dirección, más flexible
El campo de la barra de dirección admite ahora un rango más amplio de tipos de entrada. Si sueles pegar rutas con comillas o con dobles barras invertidas, verás que estas se respetan correctamente, algo que antes podía dar problemas.
Además, se han ampliado las posibilidades de abrir carpetas en una nueva pestaña con el clic central del ratón. Antes limitado a algunas zonas, ahora funciona tanto desde la barra de dirección como desde las carpetas que aparecen en la página de Inicio.
Un menú contextual más rápido, más limpio y personalizable
Pero el cambio que más debería llamar la atención es el del menú contextual. Cuando apareció en Windows 11, el nuevo menú fue una apuesta por el diseño moderno: iconos grandes, organización limpia y las extensiones de terceros recogidas en un submenú. Con el tiempo, sin embargo, el menú se había vuelto a cargar de opciones, se hacía lento al abrirse y muchos usuarios echaban de menos la simplicidad de Windows 10.
Microsoft ha reconocido abiertamente el problema. En la nota, el equipo del Explorador admite que el menú se había vuelto "cargado y lento" y que era necesario "reducir drásticamente el tiempo entre hacer clic derecho y tener un menú completamente listo para usar".
El nuevo diseño, que ya se está desplegando para Windows Insiders, persigue tres objetivos:
Más rápido al abrirse
La primera mejora es de rendimiento puro. El menú se abre con más agilidad, tanto por mejoras internas de código como por un diseño predeterminado más limpio, con menos opciones de primer nivel. El desorden visual no es solo un problema estético: ralentiza la apertura porque cada extensión de app que se añade obliga al menú a hacer trabajo extra cada vez que se abre.
Personalizable desde Ajustes
Aquí es donde Microsoft intenta recuperar la confianza de los usuarios que añoraban el menú de Windows 10. En la parte inferior del nuevo menú contextual aparecerá una opción llamada "Customize menu" (Personalizar menú), que te lleva directamente a la nueva página de Ajustes (en Personalización) donde puedes decidir qué aparece y dónde.
La página de personalización tiene tres bloques principales:
- Comandos integrados de Windows. Puedes activar o desactivar comandos como Send to (Enviar a), Create shortcut (Crear acceso directo) o Print (Imprimir), que ni siquiera estaba disponible en el menú contextual de Windows 11 y ahora se puede activar si lo necesitas.
- Extensiones de aplicaciones. Decides qué extensiones de apps de terceros aparecen en el menú principal y cuáles se ocultan en el submenú. Incluso puedes eliminar el submenú entero si prefieres ver todas las opciones de golpe.
- Dónde vivirán los comandos principales. Esta es probablemente la sección más interesante para los acostumbrados a Windows 10. Puedes poner los comandos principales (Cortar, Copiar, Pegar, Renombrar, Eliminar y Compartir) como texto en línea dentro del menú, en lugar de una fila de iconos. Y también puedes mover Propiedades al final del menú, donde muchos llevan años buscando.
No lo tienes todavía
Esto no es una actualización que puedas instalar hoy. Microsoft lo está desplegando gradualmente para Windows Insiders, que son los usuarios del canal de pruebas anticipadas. Si no estás en el canal Insider, la mejor opción es esperar a que Microsoft estabilice los cambios y los incluya en una actualización de calidad general.
Si ya eres Insider, puedes echarle un ojo y enviar feedback a través de Feedback Hub. Microsoft ha dejado claro que está trabajando en base a las pruebas de los Insiders y que seguirán compartiendo avances a medida que refinen la experiencia.
A ver, seamos sinceros: el Explorador de archivos no es un producto que llame la atención con un anuncio estrafalario. Es el lugar donde trabajas a diario, donde organizas, buscas y mueves cosas. Y cuando ese lugar se traba o se vuelve un laberinto de opciones, la frustración se acumula. Estos cambios no son el rediseño radical que vimos en Windows 11, pero son justo el tipo de mejoras que importan: las que no gritan, pero que hacen que el día a día con Windows se sienta más fluido y controlable.
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