Qué NAS comprar para casa: guía práctica para no equivocarte

Tenemos fotos del móvil que no hemos tocado en tres años, vídeos de cumpleaños en el portátil de la salita, copias de seguridad de Windows en un disco duro USB que no hemos encendido desde 2023 y un montón de suscripciones a Google One, iCloud y Dropbox que suman y no suman. Si te suena, no estás solo.
La solución parece sencilla hasta que las fichas técnicas empiezan a mezclar bahías, RAID, 2,5 GbE, Docker y Plex en la misma frase. Vamos a ir por partes: primero entender para qué lo necesitas, luego qué modelo encaja y, al final, qué disco ponerle dentro. Sobre el papel, todos los NAS parecen similares. En la práctica, la diferencia está en el software, la memoria y la forma en que se integran en tu vida digital.
La primera decisión: 2 bahías sirven para casi cualquier casa
Si tu objetivo es almacenar fotos, hacer copias de seguridad de un par de ordenadores, guardar series y tener un acceso centralizado a tus archivos, un NAS de 2 bahías es más que suficiente. Es el punto dulce para el 80 % de los hogares.
Con dos bahías puedes montar RAID 1 (espejo), de forma que si un disco falla, el otro sigue vivo. Ese espejo te compra tiempo para actuar cuando un disco falla, aunque conviene tener clara una idea: RAID y copia de seguridad juegan en ligas distintas.
Solo si trabajas con vídeos en 4K, montas servidores de bases de datos, virtualizas o necesitas almacenar decenas de miles de archivos con retención a largo plazo merece la pena saltar a 4 bahías o más. Para el resto, 2 bahías con discos de 4 a 8 TB cada uno te van a cubrir durante años.
RAID y copia externa: dos piezas distintas para proteger tus datos
Este es el error más habitual: pensar que montar un RAID protege tus datos de todo. RAID protege contra la caída de un disco, pero deja abiertos problemas como borrados accidentales, ransomware, incendios o robos. Para eso necesitas copias de seguridad externas: la regla 3-2-1 (tres copias, dos soportes diferentes, una fuera de casa) sigue siendo la referencia.
La mayoría de NAS incluyen herramientas de backup automáticas para Windows, macOS, Android y iPhone. Synology tiene Drive y Active Backup, UGREEN ofrece soluciones similares y ASUSTOR tiene su propio ecosistema. Elige el NAS por cómo de bien resuelve esto, no solo por los puertos que tenga detrás.
El cuello de botella suele estar en la red: 1 GbE frente a 2,5 GbE
Un NAS conectado por Ethernet 1 GbE tiene un techo teórico de 125 MB/s. En la práctica, con sobrecargas y cifrado, te quedas en torno a 110 MB/s de lectura o escritura. Eso está bien para copias de seguridad nocturnas y acceso remoto ocasional, pero se nota lento si transfieres vídeos grandes o si varios dispositivos acceden a la vez.
Los puertos 2,5 GbE integran ahora en muchos modelos de gama media y te dan un margen real de 250 MB/s o más. Si tu router o switch soporta 2,5 GbE, la diferencia se nota desde el primer día. Si solo tienes Ethernet 1 GbE, un NAS con puerto 2,5 GbE te sirve como inversión a futuro: cuando actualices la red, ya lo tienes.
Tabla rápida: qué NAS comprar según uso
| Perfil | Modelo recomendado | Motivo | Qué vigilar |
|---|---|---|---|
| Copias básicas, fotos y nube privada | Synology DS223j | Barato, silencioso, eficiente | 1 GB RAM, limitado para Docker y Plex exigente |
| Uso general: fotos, Plex, copias, algo de Docker | Synology DS225+ | Mejor software, 2,5 GbE, buen equilibrio | RAM base de 2 GB; ampliar si vas a instalar muchas apps |
| Hardware potente por precio, multimedia local | UGREEN DXP2800 | Intel N100, 8 GB DDR5, NVMe, HDMI 4K | Software menos asentado que Synology |
| Usuarios avanzados, múltiples SSD NVMe, doble red | ASUSTOR AS5402T | 4 ranuras NVMe, doble 2,5 GbE, USB 3.2 Gen 2 | Puede ser excesivo si solo quieres copia y fotos |
Synology DS225+: el punto dulce por software y 2,5 GbE
El Synology DS225+ es, en mi opinión, el NAS doméstico más equilibrado de 2026. Llega con puerto 2,5 GbE integrado, lo que ya marca la diferencia frente a modelos más antiguos, y Synology comunica lecturas y escrituras secuenciales superiores a 282 y 217 MB/s respectivamente, cifras que se notan al transferir grandes volúmenes de datos.
La gran ventaja de Synology está en su sistema operativo, DiskStation Manager (DSM), más que en la ficha de hardware. Es maduro, estable y tiene apps para todo: Drive para sincronizar archivos como un Dropbox propio, Photos para organizar fotos familiares con reconocimiento facial, Active Backup para copias de seguridad de Windows y Mac, y un catálogo de paquetes Docker que, aunque limitado con 2 GB de RAM base, funciona bien si no te pasas.
El matiz es la RAM. Viene con 2 GB, que es suficiente para almacenamiento y copias básicas. Si planeas correr varios contenedores Docker, un servidor de media o virtualización ligera, conviene ampliar a 4 GB o 8 GB. Synology vende kits de memoria a precio razonable y el proceso de ampliación es sencillo.
Si buscas un NAS para casa sin complicaciones y que te dure años, el DS225+ es el que mejor relación entre software, conectividad y futuro ofrece. Puedes verlo en Amazon por 390€.
Synology DS223j: barato, silencioso y limitado a lo básico
El Synology DS223j es la puerta de entrada al mundo NAS de Synology. Con un CPU Realtek RTD1619B y 1 GB de DDR4, juega claramente en la liga básica; para almacenamiento compacto, silencioso y eficiente energéticamente cumple sobradamente.
Es ideal si tu prioridad es tener copias automáticas de Windows y del móvil, almacenar fotos familiares y acceder a tus archivos desde cualquier lugar sin gastar una fortuna. El DSM funciona igual que en modelos superiores, así que la experiencia de usuario es la misma en cuanto a interfaz y apps principales.
Las limitaciones son claras: 1 GB de RAM no da para mucho más allá de lo básico. Plex puede funcionar para streaming local, pero si tienes una biblioteca grande y varios usuarios simultáneos, se notará. Docker queda fuera de su zona cómoda. Si tu uso se queda en copias, fotos y almacenamiento compartido, no necesitas más.
Para quien empieza y no quiere gastar de más, el DS223j es una entrada sólida. Lo encuentras en Amazon por 205€.
UGREEN DXP2800 y ASUSTOR AS5402T: más hardware para usuarios inquietos
Aquí entramos en terreno de quien quiere más potencia bruta y no le importa sacrificar un poco de madurez de software a cambio. El UGREEN NASync DXP2800 destaca por llevar un Intel N100, 8 GB de DDR5, puerto 2,5 GbE, HDMI 4K y dos ranuras M.2 NVMe. Por alrededor de 370 € es un hardware muy difícil de batir en su rango.
El N100 es un procesador eficiente con decodificación por hardware que hace que Plex y Jellyfin funcionen de maravilla sin transcoding manual. Las ranuras NVMe permiten crear caché o volúmenes rápidos para acceso frecuente. El ecosistema de UGREEN ha mejorado mucho, pero sigue sin la madurez de DSM: hay bugs, las actualizaciones son menos frecuentes y la comunidad es más pequeña.
El ASUSTOR AS5402T va un paso más allá con Intel Celeron N5105, 4 GB de DDR4, doble puerto 2,5 GbE, cuatro ranuras M.2 NVMe, HDMI 2.0b y USB 3.2 Gen 2. Por unos 430 € ofrece un chasis muy flexible para usuarios que quieren construir un NAS a medida.
Ambos son excelentes si te define el hardware y no te asusta explorar un software que aún está puliendo su ecosistema. Si priorizas estabilidad y que todo funcione sin tocar terminal, mejor quedarse con Synology.
Los discos NAS importan más de lo que parece
Comprar un NAS sin discos es como comprar un coche sin ruedas. Y aquí es donde la cosa se pone interesante porque no todos los discos duros son iguales.
Debes elegir discos CMR pensados específicamente para NAS. Los discos SMR (shingled magnetic recording) están optimizados para almacenamiento en frío y escritorio, no para escritura constante ni RAID. Mezclar discos aleatorios o usar unidades de escritorio puede provocar errores de sincronización y pérdida de rendimiento en el RAID.
El Seagate IronWolf es una de las referencias del sector. Seagate comunica cargas de trabajo de hasta 180 TB/año y garantía de 3 años, cifras que reflejan su orientación a entornos NAS. Para un NAS de 2 bahías con uso doméstico, un par de discos de 4 TB como el Amazon por 110€ es un punto de partida sólido.
Otras marcas válidas incluyen WD Red Plus (CMR, no SMR) y Toshiba N300. Lo importante es que sean CMR, que estén homologados para NAS y que compres siempre un par igual para el RAID 1.
Mi recomendación final
Comprar el Synology DS223j si tu prioridad es copias de seguridad, fotos familiares y almacenamiento compartido sin gastar mucho. Es la entrada más sensata al mundo NAS.
Comprar el Synology DS225+ si quieres un NAS para casa que lo haga todo bien: Plex, Docker ligero, copias automáticas, 2,5 GbE y un software que no te dé dolores de cabeza. Es el punto dulce.
Mirar UGREEN DXP2800 o ASUSTOR AS5402T si priorizas hardware potente, NVMe y no te importa que el software esté en fase de maduración. Son opciones válidas para usuarios que quieren más potencia bruta.
Subir a 4 bahías si trabajas con grandes volúmenes de datos, necesitas múltiples volúmenes RAID o planeas virtualización. Para la mayoría de casas, 2 bahías es más que suficiente.
Y recuerda: el disco importa tanto como la caja. Compra siempre CMR para NAS, monta RAID 1 si puedes y mantén una copia externa. Un NAS bien configurado te va a dar años de tranquilidad.
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