Microsoft Edge ya permite iniciar sesión con una cuenta de Google

Llevas años usando un navegador que te pide una cuenta Microsoft para sincronizar marcadores, contraseñas y pestañas abiertas. Y tú, en cambio, vives en Google. Tu correo, tu calendario, tu búsqueda... todo está atado a esa cuenta. Siempre ha habido una pequeña fricción ahí, un paso extra que nunca terminaba de encajar.
Pues eso acaba de cambiar. Microsoft Edge 150 incorpora la posibilidad de iniciar sesión en el navegador con una cuenta de Google, además de la tradicional cuenta Microsoft. La opción aparece en el menú de perfil y en la pantalla de inicio de sesión, y está disponible para Windows y macOS.
No es un rediseño del navegador ni una revolución en la estrategia de Microsoft. Es un detalle práctico, de esos que hacen que el día a día sea un poco más cómodo. Y en un navegador, lo práctico suele ser lo que más importa.
Qué cambia exactamente
Antes, si querías sincronizar tu perfil de Edge —marcadores, historial, contraseñas guardadas, extensiones—, la vía oficial era una cuenta Microsoft. Ahora, el flujo de inicio de sesión del navegador acepta también credenciales de Google. Una vez dentro, Edge permite usar esa cuenta para entrar en el perfil del navegador y reducir la dependencia de una cuenta Microsoft; Windows Central apunta además a la sincronización de datos como marcadores e historial en este despliegue.
La función está documentada en Microsoft Learn bajo el nombre "Sign in to Edge with a Google account", y la política que la controla se llama NonMicrosoftAccountSignInEnabled, lo que indica que va más allá de un simple cambio cosmético: es una funcionalidad con soporte administrativo incluido.
¿Para quién tiene sentido?
El perfil claro es el usuario que ya tiene todo atado a Google —correo, Chrome, Android— y quiere probar Edge sin dar el paso de crear una cuenta Microsoft. Con esta función, la barrera de entrada baja de forma notable: puedes instalar Edge, iniciar sesión con tu Google y tener tus datos sincronizados sin pasar por el ecosistema de Microsoft.
También tiene sentido para equipos y usuarios que comparten perfil de Google pero no quieren gestionar credenciales Microsoft adicionales. La política NonMicrosoftAccountSignInEnabled permite a los administradores habilitar o restringir la función, lo que abre la puerta a un uso organizativo controlado.
Limitaciones actuales
Ahora mismo hay que tener en cuenta tres matices importantes.
Primero, el despliegue es controlado. Microsoft indica que la función se va activando progresivamente, lo que significa que no todos los usuarios de Edge 150 la verán de inmediato. Si no aparece la opción, hay que esperar a que el rollout llegue a tu cuenta.
Segundo, la disponibilidad es Windows y macOS. No se ha confirmado soporte para Linux ni para las versiones móviles de Edge por el momento.
Tercero, al ser una política gestionable, los administradores empresariales pueden desactivarla. Si tu organización lo configura así, la opción no aparecerá aunque tengas Edge 150 instalado.
Encaja con la estrategia de Edge
Esta no es la primera señal de que Microsoft está abriendo las puertas de Edge a identidades externas. La estrategia reciente del navegador se puede resumir en una idea: menos barreras de entrada. Edge ya importaba datos desde Chrome, Firefox y otros navegadores de forma muy cómoda. Ahora también permite que el propio inicio de sesión no dependa exclusivamente de Microsoft.
Eso no significa que Microsoft haya abandonado su ecosistema. Sigue empujando Copilot, su buscador Bing y sus servicios propios con fuerza. Pero reconoce, implícitamente, que muchos usuarios no van a cambiar su identidad digital solo por probar un navegador. Y eso es sensato.
La versión 150.0.4078.48 de Edge Stable, publicada el 2 de julio de 2026, incluye otros cambios además del inicio de sesión con Google: se anuncia la retirada futura de la lista de apps de la barra lateral y modificaciones en Workspaces. Para el usuario doméstico, aun así, la nueva función de autenticación es probablemente la más fácil de entender.
Conclusión
Es una mejora pequeña. No vas a notar un navegador más rápido ni una interfaz renovada con esta función. Pero para quien vive en Google y quiere un navegador que no le obligue a gestionar otra identidad, es un cambio bastante razonable. Reduce fricción, simplifica la decisión de probar Edge y muestra que Microsoft está dispuesto a soltar un poco el control de la puerta de entrada.
A veces, lo que hace bueno a un navegador no es lo que añade, sino lo que deja de imponer.
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