Google Play pondrá límites a las apps pesadas y hará más fácil estrenar móvil Android

Acabas de estrenar móvil nuevo. Sacas la caja, haces la transferencia de datos y, al abrir tus apps favoritas, te encuentras con que la mayoría te piden volver a iniciar sesión. Una a una, tecleas tu correo, pones la contraseña, confirmas con el código por SMS... y así con medio centenar de aplicaciones. Si encima alguna de esas apps se comporta como un devorador de memoria RAM hasta el punto de ralentizarte el teléfono, el disfrute del dispositivo nuevo se convierte rápidamente en una faena.
Pues esto está a punto de cambiar, y esta vez para bien. Google anunció el 26 de agosto de 2026 una serie de nuevos requisitos de calidad para las aplicaciones en Google Play que, si se cumplen en los plazos previstos, mejorarán tanto el rendimiento de las apps como la experiencia al migrar a un móvil nuevo.
Menos apps que se comen la RAM
La primera medida se centra en el consumo de memoria. Google Play establecerá nuevos umbrales de rendimiento que las apps y los juegos deberán cumplir a partir de febrero de 2027. Estos límites afectan a tres áreas concretas:
- Uso dinámico de memoria: se medirá la memoria privada que usa la app (RSS anónimo más swap) en distintos estados: mientras la usas, en segundo plano, en caché, etc. Se tendrá en cuenta también la categoría de rendimiento del dispositivo, de modo que no se aplican los mismos estándares a un gama alta que a un terminal más modesto.
- Uso de memoria de bitmaps: las imágenes que cargan las apps en memoria no deben permanecer retenidas cuando la app ya no es visible. Google quiere que se liberen cuando la app pasa a segundo plano o queda en caché.
- Código DEX optimizado: las apps publicadas en Google Play deberán tener al menos un 25 % de cobertura en optimización, reducción y ofuscación del código (usando R8 u otras herramientas similares). Un DEX bien optimizado consume menos memoria, arranca antes y genera menos cierres inesperados.
Si una app no cumple estos umbrales, Google Play podría reducir su visibilidad en la tienda y limitar sus capacidades de publicación. No es que vayan a quedar bloqueadas de forma inmediata, pero sí que se verá penalizada de forma similar a lo que ya ocurre con otros indicadores de calidad como las tasas de crash.
Lo interesante es que Google ya está dotando a los desarrolladores de las herramientas para detectar estos problemas. En Google Play Console se están incorporando métricas de memoria dinámica, filtros para rastrear los cierres por «out of memory» y análisis de optimización del código DEX cada vez que se sube un nuevo bundle. Cuando se superen los umbrales, aparecerá una alerta directa en la página de Android Vitals.
Todo esto se enmarca en el contexto más amplio de Android 17, que ya incluye límites de memoria por app (Memory Limiter) que ralentizan o terminan las aplicaciones que los exceden. Google Play ahora añade una capa extra de presión sobre los desarrolladores para que las apps no lleguen a ese punto en primer lugar.
Hay que tener claro que nada de esto cambia hoy para el usuario. Los plazos son de febrero de 2027, y la adaptación de las apps llevará tiempo. No hay razón para pensar que todas las aplicaciones serán de repente más ligeras, pero la señal que envía Google es clara: las apps más pesadas pagan un precio en visibilidad.
Menos logins manuales al cambiar de móvil
La segunda gran novedad afecta a algo que mucha gente da por sentado hasta que llega el momento de hacerlo: el inicio de sesión al estrenar dispositivo. A partir de abril de 2027, las apps que soporten inicio de sesión deberán implementar Zero-Tap Sign-In, es decir, restaurar automáticamente la sesión del usuario cuando cambia de Android a otro Android.
Para ello se usa la Android Restore Credentials API. El funcionamiento es sencillo: cuando abres la app por primera vez en tu nuevo móvil, la app te reconoce de forma segura y te mantiene conectado sin que tengas que teclear nada. Sin contraseñas. Sin códigos por SMS. Sin el eterno «¿Olvidaste tu contraseña?» que aparece cada vez que cambias de dispositivo.
Los juegos están exentos de este requisito por el momento, ya que muchos de ellos usan flujos de autenticación que no tienen por qué tener sentido en el contexto de migración de dispositivos. Google dice que publicará guías específicas para casos complejos durante 2027.
Este es, posiblemente, el cambio que va a notar el usuario medio de forma más directa. Migrar de un Android a otro ya no será una odisea de logins manuales. La primera vez que abras tu banco, tu correo, tus redes sociales o tus apps de trabajo en el nuevo móvil, la sesión estará ahí, como si nunca te hubieses cambiado de teléfono.
Obviamente, esto solo funciona si las apps lo implementan, y la fecha tope es abril de 2027. Así que no esperes que todo funcione a la primera el día que estrenes móvil, pero la dirección es la correcta.
¿Qué significa esto para ti?
Si eres de los que cambia de móvil Android con frecuencia, este conjunto de cambios debería reducir la fricción que supone pasar de un dispositivo a otro, tanto en rendimiento como en la experiencia de puesta en marcha. Las apps más pesadas tendrán un incentivo claro para optimizarse si quieren mantener su posición en las búsquedas de Google Play.
Por otro lado, si usas terminales de gama media o económica con poca RAM, esta medida puede acabar siendo un alivio. Menos apps compitiendo por los mismos recursos se traduce en un sistema más fluido, al menos en teoría.
Lo mejor de todo es que Google está actuando desde Google Play, no solo desde el sistema operativo. Eso significa que el empujón llega a todas las apps disponibles en la tienda, no solo a las que están en un fabricante concreto. Un efecto de red que puede acelerar la adopción mucho más que si todo dependiera de las actualizaciones de Android.
El inconveniente es que, como siempre en estas cosas, el calendario importa. Febrero y abril de 2027 están lejos, y muchos desarrolladores habrán de dedicar recursos a adaptar sus aplicaciones. No todas lo harán a tiempo, y algunas podrán ver cómo su alcance en Google Play se reduce. Pero el camino está marcado: menos peso innecesario y menos fricción al cambiar de dispositivo.
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