¿Te gusta conducir?

Nunca hemos sido buenos prediciendo el futuro. Me gusta mucho el ejemplo de Blade Runner (1982), película ambientada en un futurístico 2019 en el que conviven seres humanos con androides, pero en el que se siguen utilizando cabinas de teléfono. Otra cosa que me llamóla atención de la película fueron los coches voladores, pero estamos a 2020 y yo por lo menos no conozco a nadie que tenga un coche sin ruedas. Sin embargo, en los últimos años se está gestando una de las revoluciones más importantes de la historia del sector del automóvil y, como de costumbre, no todos la vieron venir. Hablo de la conducción autónoma, de la que seguro ya has oído hablar alguna vez. ¿Pero es otra de esa predicciones fallidas o es una realidad? ¿Quién está detrás del desarrollo de esta tecnología? ¿Es posible hoy en día viajar sin tocar el volante?

Los 6 niveles de conducción

Para conocer cómo de desarrollada está la tecnología de conducción autónoma, lo primero es conocer cuáles son los 6 niveles de conducción:

  • Nivel 0: Coches analógicos sin ningún tipo de ayuda electrónica, como el ABS, a la conducción.
  • Nivel 1: Se incluyen automatismos de ayuda al conductor como ABS, frenado antes de curva, velocidad de crucero o control para no salirse del carril.
  • Nivel 2: Aquí entramos en una automatización parcial de la conducción. El conductor es quién maneja el vehículo en todo momento, pero se incorporan funciones automáticas como activar el frenado de emergencia para prevenir accidentes.
  • Nivel 3: En este nivel se incluyen funciones automáticas más avanzadas como adelantamiento autónomo (todo el proceso: poner intermitente, cambiar de carril, adelantar y volver al carril). Sigue siendo obligatorio que el conductor tenga las manos al volante, ya que aunque el coche realice muchas maniobras de manera autónoma, debe estar preparado siempre para intervenir en caso de fallo.
  • Nivel 4: La automatización sería completa. No se precisa de intervención humana en ningún momento y el conductor podría ir durmiendo, viendo una película o leyendo. La opción de conducción manual está disponible en estos coches.
  • Nivel 5: Automatización plena. Los coches dejarían de tener volante y pedales y serían una especie de cápsulas que transportarían a personas por carretera.
coche nivel 5
Así podría ser el interior de un coche autónomo de Nivel 5

¿Dónde estamos ahora?

Hoy en día la mayoría de los coches se fabrican mínimo con un nivel 2 y cada vez es más frecuente encontrar algunas funcionalidades del nivel 3.  Y si hablamos de fabricantes, hay uno que lleva una clara ventaja sobre el resto: Tesla. Actualmente son la empresa automovilística con mayor capitalización bursátil del mundo y sus ventas crecen a doble dígito año tras año. ¿Cómo han llegado a esta posición? Enfocándose en lo que creen que será el futuro del automóvil: vehículos eléctricos con conducción autónoma. Los últimos modelos que han lanzado al mercado incluyen la función Autopilot, equivalente al nivel 4 de conducción autónoma.

¿Quiere decir esto que si me compro un Tesla puedo echarme una siesta al volante? De momento esto no va a ser posible. La legislación de tráfico española todavía no está habilitada para la conducción totalmente autónoma, ya que solo alcanza hasta el nivel 3. Según el reglamento el conductor tiene que prestar total atención a la conducción y no se permite que realice otras actividades mientras tanto. Así que aunque el vehículo esté totalmente preparado, todavía no es legal hacer otras actividades al volante.

Entorno competitivo

Aunque Tesla es el fabricante que comercializa coches con un mayor nivel de conducción autónoma, el resto de la industria se está poniendo las pilas. Compañías como Volkswagen, Ford, KIA y Hyundai están invirtiendo muy fuerte en este campo, tanto en el desarrollo de nuevos modelos como en la adquisición de startups que provean la arquitectura del software de conducción autónoma.

Otro obstáculo que tienen que superar las automovilísticas es que han aparecido nuevos competidores que apuestan fuerte por este mercado: Alphabet (empresa matriz a la que pertenece Google) y Uber. Alphabet lo hace a través de Waymo, empresa que crearon en 2016 y cuyo equipo estaba integrado inicialmente en el proyecto «Google self-driving car project». Actualmente cuentan con una flota de más de 600 vehículos que ofrecen servicio de taxi autónomo en Estados Unidos.  Waymo quiere crecer de la mano de los fabricantes tradicionales, por lo que ha firmado sendos acuerdos con Chrysler y Jaguar para incorporar su tecnología a 62.000 minivans Chrysler Pacifica y a 20.000 SUVs eléctricos Jaguar I-Pace.

uber self driving
Modelo Volvo XC90 de conducción autónoma, con tecnología de Uber

Respecto a Uber, también está apoyándose en fabricantes con experiencia para crecer en esta industria. Han desarrollado junto a Volvo un coche totalmente listo para la conducción autónoma, incorporando la tecnología de Uber ATG a modelos de Volvo XC90. Recientemente han desarrollado un nuevo sistema de conducción autónoma llamado MultiNet, cuya Inteligencia Artificial promete predecir movimientos de peatones y ciclistas, uno de los grandes retos de este tipo de tecnologías. Parece que estamos más cerca de lo que creemos de ver coches de Uber sin conductor.

¿Es seguro?

Uno de los objetivos principales del desarrollo de esta tecnología es el de reducir la siniestralidad al volante. Con un coche totalmente autónomo que funcionara en perfectas condiciones, prácticamente se eliminaría el error humano (accidentes provocados por ir bebido al volante, problemas de visibilidad, quedarse dormido, etc) y solo habría accidentes inevitables (ejemplo: que caiga un tronco en medio de la carretera). Esta situación ideal es factible en el medio-largo plazo, pero para ser honestos todavía queda tiempo para alcanzarla.

seguridad coche autónomo

Pese a que cada vez los sistemas de conducción autónomos son más precisos, ha habido varios accidentes con este tipo de coches involucrados, algunos de ellos con víctimas mortales. Para evitar estos accidentes algunos han tirado de imaginación (y pasta). Uber ha creado una ciudad artificial para testear sus vehículos sin poner en riesgo a peatones y conductores.

Aquí es importante remarcar que eliminar al 100% los accidentes de tráfico es algo totalmente imposible. A medida que los coches autónomos vayan acumulando kilómetros, sus sistemas de IA mejorarán y la probabilidad de accidente se irá reduciendo, pero nunca se eliminará completamente.

Conclusión

La conducción autónoma no solo es el futuro, sino que ya forma parte del presente. Cada vez hay más coches en el mercado preparados para que el conductor sea un pasajero más. A medida que la legislación de tráfico se vaya actualizando y los sistemas self-driving aumenten su seguridad, iremos viendo más coches que no precisan de unas manos al volante. Así que la próxima vez que cojáis un Uber no perdáis de vista el asiento del conductor, puede que os llevéis una sorpresa 😉